
El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, y varios líderes mundiales acaban de firmar una nueva declaración de censura durante la Declaración de Cascais en el X Foro Global de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas (UNAOC) en Portugal del 25 al 27 de noviembre.
La Declaración de Cascais indicó que quienes la firmaron están «alarmados» por lo que se describe como una propagación global, en línea y fuera de línea, de «desinformación, información errónea y discurso de odio».
Los firmantes también querrían que se persiguiera a estos grupos, al tiempo que se reforzaba la «integridad de la información». El documento no indicaba qué significa esto ni cómo piensa actuar el grupo al respecto. En el documento también se mencionaba otro controvertido plan de la ONU, denominado Pacto para el Futuro.
«Tomamos nota de la adopción del Pacto para el Futuro, que reconoce el papel del multilateralismo revitalizado y la importancia de la voz de los líderes religiosos y las organizaciones religiosas en la promoción de una cultura de paz», afirma la declaración.
Sin embargo, los críticos del Pacto especulan que éste es simplemente otro mecanismo que allanaría el camino a más censura y vigilancia.
Incluso se mencionó la «vigilancia del antisemitismo», pero también la «lucha contra la islamofobia», tarea que la declaración indicó que se enviaría un enviado especial de la ONU para ocuparse de esa tarea.
«Tomando nota de la designación del Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas como Punto Focal de las Naciones Unidas para Vigilar el Antisemitismo y Mejorar una Respuesta a Nivel de Todo el Sistema en 2020, así como de la solicitud contenida en la Resolución 78/264 de la Asamblea General sobre ‘Medidas para Combatir la Islamofobia’ de nombrar un Enviado Especial de las Naciones Unidas para combatir la islamofobia», añadió.
Guterres reitera su compromiso de CENSURAR los contenidos en línea
Mientras tanto, Guterres, quien también habló durante el evento, reiteró su compromiso de censurar el discurso en línea, y planteó el conjunto habitual de «argumentos» a favor de avanzar en esa dirección.
«En todos los rincones del mundo vemos el tejido social bajo una grave tensión», afirmó ante 1.800 participantes, entre ellos el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, y el rey de España, Felipe VI.
Agregó que la escalada de conflictos, el aumento de las tensiones sociales y la propagación del discurso de odio son sólo algunas de las manifestaciones de la crisis de confianza que afecta las relaciones humanas e internacionales.
También criticó las «plataformas digitales sin control y la inteligencia artificial (IA)», acusándolas de permitir que «el discurso de odio prolifere como nunca antes». También criticó la «desinformación y las falsificaciones profundas», que ahora proliferan en cualquier medio.

El jefe de la ONU quiere que las grandes tecnológicas, los anunciantes y los medios de comunicación (es decir, junto con algunos gobiernos y organizaciones como la ONU, entre los infractores más atroces en materia de censura en línea) redoblen sus esfuerzos.
Para un «ecosistema de información más humano», presentó una iniciativa que introduce la censura algorítmica y la desmonetización. Este principio, según se informa, sigue el ámbito de aplicación de los Principios Globales de Integridad de la Información de la ONU, que tienen como objetivo garantizar un ecosistema de información más ético y respetuoso con los derechos humanos.
En otra parte de su discurso, Guterres pidió una acción colectiva para restablecer la paz, la solidaridad y la confianza en el sistema multilateral.
«La ausencia de paz está provocando una erosión de la confianza en las instituciones y sociedades internacionales», afirmó. «La confianza se ha convertido en un recurso cada vez más escaso en un mundo globalizado, donde la información circula a una velocidad sin precedentes a través de las redes sociales. El discurso de odio, amplificado por las plataformas digitales, socava las relaciones entre las personas y las comunidades, exacerbando las divisiones y creando una sensación de inseguridad».
Insistió además en que la creciente xenofobia, racismo e intolerancia alimentados por la desinformación son «viejas tácticas con un nuevo medio».
También señaló a las redes sociales como generadoras de estereotipos y discursos de odio y destacó la importancia de una regulación efectiva para combatir esta epidemia digital. Para él, la solución es la implementación de iniciativas como los Principios Globales de las Naciones Unidas para la Integridad de la Información.
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