
La carrera armamentística de la IA avanza demasiado rápido para la seguridad, con empresas que superan los límites y gobiernos que se quedan atrás. La deshumanización impulsada por la IA y la proliferación desenfrenada de armas autónomas exigen un liderazgo responsable antes de que sea demasiado tarde.
Armas autónomas impulsadas por IA
Durante décadas, las fuerzas militares han utilizado armas autónomas, incluidas minas, torpedos y misiles guiados por calor que funcionan con base en una simple retroalimentación reactiva sin control humano.
Ahora entra en el ámbito del diseño de armas.
Se están desarrollando y desplegando activamente armas basadas en IA, como drones y robots. Debido a la rápida proliferación de estas tecnologías, con el tiempo se volverán cada vez más capaces, sofisticadas y ampliamente utilizadas.
Un importante factor disuasorio que impide que las naciones inicien guerras es la muerte de soldados, un coste humano para sus ciudadanos que puede tener consecuencias internas para los líderes. El desarrollo actual de armas impulsadas por IA busca alejar a los soldados humanos del peligro. Sin embargo, si mueren pocos soldados en una guerra ofensiva, se debilita la asociación entre los actos de guerra y el coste humano, y se facilita políticamente iniciar guerras, lo que, a su vez, puede provocar más muertes y destrucción en general.

Podrían surgir rápidamente importantes problemas geopolíticos a medida que las carreras armamentistas impulsadas por la inteligencia artificial se intensifican y dicha tecnología continúa proliferando.
Los robots «soldados» son software que podría verse comprometido. Si se hackea, todo el ejército de robots podría actuar contra una nación y provocar una destrucción masiva. Una ciberseguridad excepcional sería incluso más prudente que un ejército autónomo.
Tenga en cuenta que este ciberataque puede afectar a cualquier sistema autónomo. Se puede destruir una nación simplemente hackeando sus sistemas financieros y agotando todos sus recursos económicos. Ningún ser humano resulta dañado, pero es posible que no pueda sobrevivir sin recursos financieros.
–
FUENTE Y LEER COMPLETO EN