YouTube, la plataforma de videos propiedad de Google, eliminó silenciosamente las cuentas y más de 700 videos de destacadas organizaciones palestinas de derechos humanos en octubre de 2025, en lo que activistas denuncian como una capitulación ante sanciones impuestas por la administración Trump.
Las entidades afectadas, Al-Haq, el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos y el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR), perdieron acceso a contenidos que documentaban violaciones israelíes en Gaza y Cisjordania, incluyendo investigaciones sobre el asesinato de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh y testimonios de torturas. Esta acción, sin notificación previa en la mayoría de los casos, ha sido calificada como un «revés alarmante» para la libertad de expresión y la rendición de cuentas.
