Conceptos para entender la dominación actual

Las corporaciones son psicópatas con cero grados de empatía

Las corporaciones juegan un papel muy importante en nuestro día a día, y están constantemente tomando decisiones que tienen un profundo efecto en nuestra vida cotidiana.


Por ejemplo: una empresa toma la decisión de vaciar sus depósitos de productos químicos en un río cercano – el suministro de agua está envenenada y los residentes de la ciudad adyacente se enferman, o una corporación toma la decisión de reducir los costos para aumentar los beneficios e inicia una serie de despidos – la comunidad que se formó alrededor de la corporación es diezmada.

A menudo nos hemos quedado horrorizados, enojados, y casi nos hemos vuelto locos de rabia a causa de la maldad de las corporaciones, pero de acuerdo con Simon Baron Cohen – la maldad no es la cuestión.

El Sr. Baron-Cohen, experto en autismo y psicología del desarrollo, y es también un catedrático de psicología y psiquiatría de la Universidad de Cambridge. Durante años ha dedicado mucho tiempo a investigar por qué la gente comete actos viles y atroces.

¿Su teoría?

Que la falta de empatía es la raíz de todas las malas acciones y que esta falta de empatía puede ser medida y tratada. Él define la empatía como la capacidad identificar los pensamientos y sentimientos de otra persona combinación con el impulso para responder adecuadamente a esos pensamientos o sentimientos.

El Sr. Baron-Cohen continúa observando que la falta de empatía o el fracaso para utilizarla en todo su potencial es la fuerza motriz detrás de la mayoría de los males que aquejan a nuestra sociedad a nivel mundial, comunitario, doméstico, y a escala familiar. Los abstractos escenarios de canales diplomáticos, jurídicos y militares no son suficientes para tratar adecuadamente los conflictos, debido a que su implicación renuncia a la empatía de entrar en una verdadera imagen a nivel de persona a persona.

En sus libros Baron-Cohen establece una curva de campana de espectro de empatía, una prueba de cociente que indica donde se colocará una persona a lo largo de la curva. (La buena noticia es que la mayoría de nosotros caemos en el centro). Existe una amplio rango cero de empatía entre los psicópatas, narcisistas, e individuos que sufren de trastornos de personalidad limítrofe.

Las corporaciones son individuos artificiales legislativamente derivados que pueden demandar y ser demandados, recaudar fondos, tomar decisiones políticas, etc. Están encabezados por una Junta de Directores que por ley están obligados a tomar decisiones en los mejores intereses de la corporación.

Dado que las corporaciones son empresas cuyo único propósito es hacer dinero, los intereses son casi siempre los de aumentar los beneficios y la empatía es condenada.

Es cierto que están esos cuerpos jurídicos, que, al mismo tiempo que obtienen un beneficio, se esfuerzan por no hacer daño a la sociedad. Sin embargo, dentro de las profundidades de los cero grados de la curva de campana están las corporaciones que parecen hacer del sufrimiento humano sus negocio secundario.

Por ejemplo,

¿Hay algún criminal alojado dentro de una prisión en el mundo o en cualquier otra institución de salud mental que haya cometido los crímenes señalados anteriormente?

Si la respuesta a esa pregunta es sí o no, el hecho de la cuestión es que no hay una sola persona involucrada en la fabricación de cualquiera de las decisiones anteriores que haya pasado alguna vez tiempo en la cárcel.

Por su propia definición las empresas renuncian a una decisión de empatía, porque son seres abstractos. Cuando se toman decisiones que afectan directamente a la humanidad, la empatía es un ingrediente necesario. Quitar la capacidad de empatía y lo que queda es lo que tenemos hoy en día – las corporaciones psicopáticas difundiendo lo que nosotros consideramos maldad por todo el mundo.

La máquina corporativa es una fría y calculadora, una que toma decisiones que sólo le rinden un homenaje al dólar de fondo con el bienestar, y las necesidades de la raza humana están en un distante segundo lugar – si acaso.

Imagine un mundo donde las empresas fueran manejadas bajo las mismas normas morales que los individuos, un mundo donde los beneficios no pudieran hacerse en detrimento del medio ambiente, donde los salarios serían justos a una escala global, donde los líderes del gobierno no fueron pagados por las empresas para tomar decisiones directamente en contra de los deseos del pueblo por el que fueron elegidos para representar:

Imagine un mundo donde los psicópatas corporativos fueran puestos a descansar.


Fuentes

  1. http://www.almostallthetruth.com/2010/10/nestle-sources-cocoa-from-the-labor-of-enslaved-children/

  2. http://www.organicconsumers.org/monsanto/agentorange032102.cfm

  3. http://www.pbs.org/frontlineworld/fellows/colombia0106/

  4. http://www.epa.gov/espp/litstatus/wtc/davids-letter.pdf

  5. http://www.naturalnews.com/028194_Scott_Reuben_research_fraud.html

 

FUENTE: Biblioteca Pleyades

https://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_ponerology39.htm

por Kaitlyn Moore 25 Junio 2011  del Sitio Web NaturalNews  traducción de Adela Kaufmann
Versión original

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