Facebook se une a Soros-Newtral y a Soros-Maldita para censurar y adoctrinar sobre Covid-19 en España

NOTA MIA: Si bien esta noticia se refiere fundamentalmente a lo que pasa en España, es importante revisarla ya que dicho país se ha convertido en el país cobaya eje para el s… globalista.

Es decir, lo que pasa allí se va a convertir en la punta de lanza para el modelo de control de información para América Latina. No hay que olvidar que la empresa Full Fact, propiedad de GS, es la misma que promueve a Newtral y Maldita en España como organismos “neutrales” para dirimir entre noticias verdaderas y fake news.

El poder financiero detrás de- por ejemplo – Newtral es tal que la empresa en 14 meses obtuvo un beneficio del 200% gracias a GS.

Seudoperiodistas pagados y empoderados por el globalismo, como la mercenaria y sin escrúpulos, Ana Pastor, van a decretar qué es real y qué es falso para muchos millones de personas.

Aquí, por ejemplo, una noticia donde Pastor defiende a Open Arms, una ramificación de la Open Society de GS, que busca desestabilizar a Europa con una inmigración descontrolada.

https://casoaislado.com/newtral-muestra-desesperacion-por-defender-a-open-arms-usa-argumentos-falsos-para-blanquear-la-inmigracion-ilegal/

Aquí abajo, los rídiculos gifs animados del staff de newtral (newtroll), que por cierto acaban de quitar de su página.

Estos betas-progres, que les gusta hacer estupideces y comportarse como infantes descerebrados ante la cámara, son los elegidos para guiarte a la “VERDAD”.

Se disfrazan de ovejas inofensivas, pero no tienen valores y son depredadores hambrientos de control y dinero.

Este modelo para España, pronto llegará a ser hit-parade en América latina.

CHIPALIENADO, piénsalo una vez más: Las “benditas redes sociales” atlantistas, panópticas, y privativas del globalismo, no son tus aliadas para luchar contra el sistema (Jorge Lizama)

NOTICIA

Facebook ha pasado a la ofensiva contra lo que ya se conoce como infodemia: la pandemia de la desinformación entrelazada a con la pandemia mundial del Covid-19. Bulos y ‘fake news’ se expanden más rápido que el virus y aunque redes como Facebook llevan años implementando medidas para luchar contra ellos, la voracidad de información de los usuarios en tiempos del confinamiento y la gravedad de algunos de los posts han hecho que Facebook cambie de estrategia y haya decidido alertar, a través de un pop-up, a aquellas personas que hayan tenido algún tipo de interacción con contenido dañino para la salud relacionado con el coronavirus.

Es la primera vez que la red hace este tipo de avisos, mientras que antes se limitaba a reducir la visibilidad de los ‘posts’ que habían sido catalogados como bulos por la red de más de 60 ‘factcheckers’ y verificadores que tienen por todo el mundo y que verifican contenido en más de 50 idiomas. Aunque esta red de socios se lleva desarrollando desde 2016, hasta el momento la plataforma se había limitado a reducir la visibilidad de los contenidos falsos en el apartado de noticias incluyendo una capa gris que alertaba de que la información había sido catalogada como bulo y eliminar contenidos que pudiesen ser dañinos para la salud ya que considera que incumplían sus términos de uso. La gravedad de algunos de los bulos compartidos estos últimos meses ha hecho que en el caso de ‘fake news’ que puedan dañar la salud de los ciudadanos (como aquellas que recomendaban beber lejía para combatir la enfermedad) Facebook haya decidido, además de eliminar completamente el contenido, comenzar a enviar a los usuarios este nuevo aviso para que accedan a información verificada.

Hasta 22 días en desmentir un bulo

Solo en marzo, la multinacional dirigida por Mark Zuckerberg ha visualizado avisos en más de 40 millones de posts, según los datos facilitados por la propia compañía, que están basados en alrededor de 4.000 artículos de verificación de los socios con los que trabajan como ‘facktcheckers’. Los estudios de interacción que maneja Facebook indican que estas alertas sobre las noticias reducen tanto los clicks que un 95% de los usuarios no llega al contenido catalogado como falso.

Unos datos que no impresionan a los expertos de la fundación Avaaz que aseguran que “la compañía puede tardar hasta 22 días en emitir etiquetas que avisen de desinformación sobre el coronavirus, con retrasos significativos incluso cuando los socios de Facebook han informado rápidamente a la plataforma sobre el contenido pernicioso”. Estos retrasos hacen que la necesidad de las alertas sea, en opinión de los expertos, todavía mayor. Por eso, desde Avaaz que ha realizado un estudio sobre rectificación de información en un modelo hiperrealista de Facebook que concluyó que las rectificaciones mostradas directamente en el panel de noticias de Facebook resultaron en una disminución del 50% de media en la creencia en la desinformación por parte de los usuarios.

Límites en WhatsApp

Las alertas personales no son la única novedad que ha llegado a las aplicaciones bajo el paraguas de Zuckerber. Hace varios días la aplicación de mensajería WhatsApp introdujo un nuevo límite para los mensajes reenviados varias veces, por el que ahora es posible compartir solamente una vez por cada chat o grupo para evitar reenvíos abrumadores y desinformación.

Esta medida se aplica a los ‘mensajes altamente reenviados’, que desde el año pasado son detectados por la aplicación e identificados con un icono de doble flecha para indicar que no tienen su origen en el entorno del usuario.

Apple también abre abre el acceso a las estadísticas de movimientos de sus usuarioscon la excusa de la pandemia de coronavirus

Apple ha abierto el acceso a las estadísticas de movimientos de las personas registradas en su servicio Apple Maps con el fin de ayudar a las autoridades a mitigar la propagación del covid-19, según informa la empresa en un comunicado emitido este martes.

La compañía tecnológica estadounidense explica que la aplicación acumula la información de manera anónima basada en las solicitudes de rutas realizadas por los usuarios en la aplicación, señalando que estos datos pueden proporcionar información útil a gobiernos locales y autoridades sanitarias sobre las tendencias de movimientos de la población. Además, estos datos pueden ser utilizados de base para nuevas políticas públicas, ya que muestran el cambio en el volumen de personas que conducen, caminan o usan el transporte público en sus comunidades.

Asimismo, Apple ha creado un sitio web separado en el que se pueden ver gráficos que muestran las tendencias de movilidad en diferentes regiones del mundo.

Al mismo tiempo, la empresa aclara que no asocia los datos de movilidad con las cuentas personales de los usuarios y que no guarda el historial de movimientos de sus clientes.

“Los datos recopilados por la aplicación, como las palabras de búsqueda, rutas de navegación e información de tráfico, están asociados con identificadores aleatorios y rotatorios que se reinician continuamente, por lo que Apple no tiene un perfil de sus movimientos y búsquedas”, destaca la compañía. La información estará disponible mientras dure la pandemia de covid-19.

La Fiscalía abre una investigación por la difusión de bulos sobre el coronavirus en redes sociales

La Unidad de Criminalidad Informática abre diligencias a raíz de las denuncias presentadas por Unidas Podemos sobre los bulos que buscan crear “alarma social” durante la pandemia

La Fiscalía General del Estado ha acordado abrir una investigación por la difusión de bulos sobre el coronavirus en redes sociales como Twitter. La Unidad de Criminalidad Informática, dirigida por la fiscal de Sala Elvira Tejada, ha incoado diligencias de investigación sobre la propagación de bulos durante la crisis sanitaria con el objetivo de determinar a qué órgano territorial del Ministerio Público le corresponde investigar los hechos que fueron denunciados por Unidas Podemos.

La formación de Pablo Iglesias reclamó días atrás a la Fiscalía de forma específica que iniciara acciones penales contra los responsables de esas informaciones falsas por los supuestos delitos de “simulación de peligro, calumnias e injurias a altas instituciones del Estado y organización criminal”. Podemos denunció que, con la difusión de datos falsos en redes sociales, se buscaba causar “alarma social” y “desestabilizar la situación política”.

En concreto, los diputados Enrique Santiago y Martina Velarde -firmantes de las denuncias- se centraron en dos casos concretos. Por un lado, en la difusión de unas fotografías que mostraban decenas de ataúdes en un inmenso almacén, acompañadas en la parte superior de las siglas PSOE y de una ilustración que pretende simular el virus del Covid-19 donde se recogía el siguiente mensaje: “La foto por la que están investigando a decenas de policías y sanitarios”. Esas fotografías, divulgadas por Twitter o Whatsapp, correspondían en realidad a ataúdes con personas fallecidas en Italia, en un naufragio de personas refugiadas cerca de la isla de Lampedusa, en octubre de 2013.

Por otro lado, Podemos alertó en su denuncia del envío masivo de un vídeo durante la pandemia donde se veían decenas de bolsas que supuestamente contienen cadáveres, hacinados también supuestamente en el hospital madrileño Ramón y Cajal. Iba acompañado del siguiente texto: “Quieres ver la realidad que te oculta el Gobierno? Pues es esta. Grabado hoy con cámara en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. No son 1000 muertos diarios. Son muchos más. Tirados por el suelo, en bolsas, como perros”. El hospital Ramón y Cajal desmintió de inmediato que las imágenes correspondieran a sus instalaciones. Eran del Hospital General Norte IESS, de los Ceibos de Guayaquil (Ecuador).

Cuando la Unidad de Criminalidad Informática de la Fiscalía General determine qué órgano es el competente para dirigir la investigación de las diligencias incoadas por la difusión de estos bulos remitirá la documentación recopilada al mismo.

Análisis: Newtral, Maldita… ¿Quién controla a los controladores?

Rubén Arranz

Determinar si una noticia es veraz o si colisiona con algún derecho fundamental es tan complejo que algunos litigios sobre este asunto se han extendido durante años. Sin embargo, al albur de la preocupación internacional sobre la expansión incontrolada de las paparruchas -llamadas hoy fake news- se han popularizado las empresas de fact-checking. Es decir, las que se encargan de comprobar si las noticias que publican los medios de comunicación o las cadenas de mensajes que circulan por las redes sociales son veraces o no.

Entienden unos cuantos que esta labor es necesaria. Es de suponer que por la imposibilidad de localizar a quienes inician el bulo o por la lentitud con la que avanzan los procesos judiciales. Sin embargo, este articulista no lo tiene tan claro.

No será en esta columna donde se haga un innecesario ejercicio de corporativismo, pues defender la labor de una buena parte de los medios de comunicación implicaría disponer de unas tragaderas gigantescas. La profesión está tan herida por sus vicios, su ruina económica y sus corruptelas que difícilmente resistiría un ‘test de estrés’. Sin embargo, convendría analizar la labor de estos nuevos ‘garantes de la verdad’ que son los servicios de fact-checking, dado que existe una cuestión que genera muchas dudas: ¿son realmente estas empresas neutrales? En otras palabras: ¿juzgan con el mismo rasero a unos medios y a otros?

Sorprendió el pasado viernes el informativo de las 14.20 horas de La Sexta con una noticia sobre el ingreso mínimo vital que defiende una parte del Gobierno. La pieza aseguraba lo siguiente: “Satisfacción entre los sindicatos y malestar entre los empresarios. La patronal, CEOE, ha plantado hoy al Ministerio de Trabajo en una reunión”. Rápidamente, aparecía el testimonio de un profesor universitario, que afirmaba: “Me parece increíblemente mezquina la actitud de los empresarios. Me parece que tenemos la obligación de ayudar a las familias que más lo necesitan”.

La actitud que se le atribuía a la patronal era errónea, pues, tal y como detalló en un comunicado, el motivo por el que no acudió a la reunión fue su desacuerdo con la propuesta partidista de Unidas Podemos, no con la posibilidad de negociar una renta básica. Es evidente que dar credibilidad o no a ese argumento forma parte del criterio de cada cual, pero, hombre, obviarlo a la hora de hablar de la postura de la CEOE no parece lo más adecuado. Ninguno de los verificadores analizó esta información.

Tiempo de ‘fake news’

Quizá la labor que realizan estas empresas de fact-checking sea necesaria en tiempos en los que cualquier bulo ‘asusta-viejas’ puede generar inquietud entre la población más desinformada. Sin embargo, merecería la pena hacer una reflexión sobre la parcialidad o la imparcialidad que demuestran estas empresas. Una de ellas, Newtral, está encabezada por Ana Pastor, que presenta el programa El objetivo, de ‘La Sexta’. La misma cadena que expuso esa ‘verdad relativa’ sobre la CEOE. Conviene volver a plantear la pregunta anterior: ¿tratan estas empresas por igual las informaciones ‘sospechosas’ de todos los medios?; ¿serán igual de beligerantes con una noticia de La Sexta que con una de Vozpópuli?

Este medio de comunicación ha sufrido esta semana un contratiempo después de que otro de los verificadores que trabaja para Facebook, Maldita, calificara como bulo una información que no lo era. Eso provocó que cualquier usuario de esta red social que entrara en la ‘página’ específica de este periódico recibiera un mensaje en el que se alertaba de que el artículo era tóxico.

La noticia se titulaba: ‘Estas son las organizaciones que determinan qué es un bulo y qué no en Facebook, propietaria de WhatsApp‘. Entre estas entidades se encuentra Maldita. Es decir, la misma empresa -es una fundación en realidad- encargada de determinar si una información es verídica o falsa era citada en la información, sin que ninguno de sus miembros apreciara -o al menos manifestara- la existencia de ningún conflicto de interés en esta acción.

No merece la pena abundar más en este asunto, dado que, evidentemente, Vozpópuli considera que tiene razón en este asunto y aquí se explican sus argumentos; y en Maldita creen que actuaron con diligencia y así lo detalla uno de sus fundadores en redes sociales. La clave es si este tipo de empresas están legitimadas para realizar juicios sobre las informaciones de los medios de comunicación que, en muchos casos, sólo se aclaraban y se aclaran tras un largo proceso judicial. El debate no ha surgido ahora, dado que también se produjo cuando se pusieron en marcha reguladores como el Consejo Audiovisual de Cataluña. Entonces, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) criticó que asumiera competencias que le pertenecen a los tribunales.

Por otra parte, quizá merezca la pena plantear la cuestión relativa a quién controla al controlador. Tanto Newtral como Maldita como AFP están adscritas a la International Fact-Checking Network y eso obliga a cumplir un código ético que exige “no partidismo y equidad”. ¿Puede ser ecuánime un verificador como Newtral, con una relación probada con un medio de comunicación al que supuestamente también ‘audita’?

Después de que se iniciara el conflicto entre Vozpópuli y Maldita, este periódico contactó con Facebook España para obtener una explicación sobre el modus operandi que se sigue en los casos en los que un periódico está en desacuerdo con la decisión de uno de estos verificadores. Su respuesta fue la siguiente: Facebook no puede solicitar a su ‘proveedor’ que adopte una decisión distinta a la que han decidido sus miembros.

Versión de Maldita; Newtral, calla

Este periódico envió el martes dos cuestionarios a Newtral y Maldita para aclarar una serie de cuestiones sobre sus rutinas y sus códigos de funcionamiento. Con la primera empresa contactó a través de su correo genérico y de un mensaje a su fundadora, Ana Pastor. Sin embargo, no obtuvo respuesta alguna.

No es el caso de Maldita, que a través de Clara Jiménez ha defendido la labor que realizan con la empresa Facebook. En este sentido, ha negado que este verificador ‘vete’ el acceso a ningún contenido: “Nuestra labor consiste en catalogar con pruebas y hechos contrastados lo contenidos falsos. A partir de ahí es Facebook quien le pone un aviso al contenido: si quieres leer el desmentido de Maldita.es o quieres seguir leyendo lo que hemos calificado. No se borra el contenido y se puede seguir accediendo, compartiendo y leyendo el mismo”.

A la pregunta sobre el número de ‘bulos’ que han detectado en cada medio de comunicación, Jiménez ha declinado ofrecer datos o impulsar ‘listas negras’. Ahora bien, ha defendido la neutralidad de Maldita: “Nuestra función no es señalar y perjudicar a los medios de comunicación y las páginas web, sino ayudar a mejorar el ecosistema informativo”.

Pocos minutos después de responder el cuestionario de este periódico, Jiménez publicaba un artículo en el que figura la respuesta a algunas de las preguntas que se le habían planteado desde este periódico. Se puede acceder a través de este enlace.

Cifras de negocio

¿Es rentable el negocio de los verificadores? En el caso de Maldita, sus cuentas de 2018 recogen unos ingresos de 34.831 euros a través de ‘subvenciones, donaciones y legados imputados a la actividad’ y un resultado de 39.522 euros.

En el de Newtral -que no ha atendido a este periódico-, su facturación en 2018 fue de 3,8 millones de euros y sus beneficios, de 868.857 euros. Su plantilla estaba compuesta, entonces, por 35 personas y su gasto en personal fue de 1,7 millones.

Desde estas empresas han criticado estos días la campaña de desprestigio que han iniciado contra ellos algunos portavoces de Vox. También influencers como Alvise Pérez. Evidentemente, no comparto el acoso y derribo bajo ninguna circunstancia. En cualquier caso, algunos medios de ‘izquierdas’, entre ellos La Sexta, han demostrado en las últimas semanas una especial querencia por relacionar toda línea editorial crítica con el Gobierno con la ultraderecha, en un lamentable ejercicio de macartismo que resulta absolutamente injusto para medios como este, en cuya hemeroteca se pueden encontrar informaciones criticas con todos los partidos del arco parlamentario.

No hay nada más peligroso que la unanimidad ni nada más malévolo que equiparar a quienes hacen agitprop de partido con quienes informan cueste lo que cueste, pese a que ello les obligue a pagar peajes profesionales, personales y económicos. Quizá el hecho de que una información de este periódico fuera ‘señalada’ por Maldita el pasado lunes pueda hacer pensar a algunos que en este diario se escribe de parte. O quizá algún propagandista malintencionado haya tratado de difundir ese ‘bulo’ para restar legitimidad a la crítica que en estas páginas se ha realizado hacia el Gobierno por su gestión de la pandemia.

Desde luego, las situaciones de dificultad son perfectas para que los oportunistas medren. Y alguno, desde su púlpito mañanero o su cuenta en redes sociales, parece haberse echado al monte.

FUENTE: El espía digital

http://www.elespiadigital.com/index.php/noticias/historico-de-noticias/29229-2020-04-16-17-02-43

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