«Nos sentaron y nos dijeron que estábamos todos fuera», la IA acaba con los programadores de una empresa

La inteligencia artificial ha llegado al mercado laboral con promesas de eficiencia y, en Miranda de Ebro, su impacto ya tiene nombres y apellidos.

La empresa tecnológica beBee ha prescindido de todo su equipo de programadores tras reorientar su actividad hacia procesos automatizados, y lo ha hecho apenas unos meses después de anunciar planes de crecimiento en su sede mirandesa.

De las once personas que integraban el área de desarrollo, en la actualidad solo dos trabajadores del área de sistemas permanecen operativos, según ha confirmado la propia compañía a este medio. «Todos los procesos que son sustituibles por la IA se están sustituyendo», reconoce Javier Cámara-Rica, director ejecutivo de la firma. Pese a que también apunta a la generación de «otros puestos de trabajo diferentes», por el momento esta decisión supone el desmantelamiento del equipo técnico con el que la empresa operaba en la ciudad.

El desenlace contrasta con los mensajes trasladados a finales del pasado año, cuando incluso se apuntaba a una posible duplicación de la plantilla. Un giro radical que ha pillado por sorpresa a los ya antiguos trabajadores de esta plataforma de empleo. «Pensábamos que podían caer dos o tres personas, pero no todo el equipo», resume uno de los programadores despedidos.

Crónica de un despido inesperado

El proceso, de acuerdo con los extrabajadores, se aceleró en cuestión de días. El equipo llevaba meses incorporando herramientas de inteligencia artificial a su trabajo diario: primero, como apoyo para agilizar tareas, y más recientemente, como elemento central del desarrollo. «Al principio era una ayuda, pero llegó un punto en el que avanzábamos tan rápido que prácticamente teníamos que buscar tareas», relata uno de los afectados.

Ese cambio de ritmo fue acompañado de señales que, con el tiempo, han cobrado sentido. A comienzos de año, la actividad se redujo de forma repentina y, pocas semanas después, la dirección convocó a toda la plantilla en la oficina de Miranda. «Nos sentaron y directamente nos dijeron que estábamos todos fuera», recuerdan.

Los despidos se formalizaron inicialmente como disciplinarios, aunque posteriormente se recondujeron a improcedentes mediante acuerdos alcanzados en actos de conciliación. «En ese sentido no hubo problemas, se cumplió lo pactado», apuntan los extrabajadores, que destacan el impacto inesperado de la decisión.

Según su versión, el trasfondo de esta reestructuración está ligado al desarrollo interno de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial. «Mientras nosotros las utilizábamos para trabajar, desde dirección estaban creando un clon que hacía lo mismo», señalan. Una vez validado ese sistema, la empresa habría optado por prescindir del equipo, una explicación que encaja con el viraje reconocido por la propia dirección de la compañía.

La revolución de la inteligencia artificial

«Estamos hablando de agentes que hacen el trabajo mucho mejor que una persona, de manera más rápida, más eficiente y sin errores». Así aclara Cámara-Rica un cambio que, en cualquier caso, apuntaría a una transformación más allá de beBee. A su juicio, la automatización es inevitable y, por tanto, necesaria para competir en un mercado cada vez más exigente. «Es una revolución global y tienes dos opciones: o te mueves o viene otro detrás, compite y te saca fuera al mercado», precisa.

FUENTE

https://www.burgosconecta.es/

Deja un comentario